Relat
No era más que un rectángulo de 15 metros por 12 metros, pero la vida y el trasiego que soportaba era comparable a la rambla de la ciudad.
Los cordelajes. Los desagües de aguas pluviales del terrado. La canalización del gas que alimentaba las cocinas y calderas del edificio; los olores la comida, unidos a los humos de la fritanga de la vecina del 2º 3ª, que ahumaba la ropa del tercer, cuarto y quinto piso. El traqueteo de las lavadoras repicando con su tambor de hojalata, y los canarios del 5º 3ª que trinaban cuando los rayos de sol se colaban por la techumbre de uralita verde.
Los cuatro bajos sufrían las accidentales caídas de pinzas, pantalones, calcetines, las pipas de la hija de la Sra. Mercedes, la compresa que alguien lanzó por la ventana de la cocina. Las migas de pan de todos los manteles de la comunidad. La pelota que día sí, día también le caía al enano de dos años de la pareja del 4º 1ª.En definitiva, los que bajos que se solían vender con la premisa de mayor espacio, acababan siendo un suplico, y sí, realmente era más espacio, pero para limpiarlo, no para disfrutarlo.
Aquellas paredes, antaño color ocre, soportaban los cordeles, y de estos a su vez, pendía la ropa de los vecinos. Observando un patio lleno de colada como aquel, podías vislumbrar toda la escala social y variedades urbanas que estaban representadas.
El mono azul del mecánico del Bajos 1ª, o los pijamas de corte clásico y a rayas del abuelete Tomás del 1º 2ª . Las camisas claras del funcionario de Correos en el 2ª piso. El traje chaqueta de su mujer, apoderada de banco. Y en el 3º, ¡Ay, vaya planta!, los tangas de las hermanas Bermudez, los conjuntos de lencería fina de Carla, la prostituta del barrio, o la ropa estridente de casacas rojas y ropajes negros de los góticos del 3ª 1ª.
Otros tipos de ropa predominaban en la 4ª y 5ª planta, donde pendían básicamente ropa infantil y de gustos sencillos, a excepción del 5º 4ª donde moraba el sr. Fiscal. Levitas negras y camisas blancas, poblaban sus cordeles.
No era más que un rectángulo, un patio de luces.




